El gas entre Marruecos y Argelia: qué ha pasado y por qué importa
Durante años, una parte importante del gas que consumía España llegaba desde Argelia a través del gasoducto Magreb-Europa, que atravesaba Marruecos antes de entrar en la península.
Ese modelo cambió en 2021.
Argelia decidió no renovar el acuerdo con Marruecos tras la ruptura de relaciones diplomáticas, lo que supuso el cierre de ese gasoducto. Desde entonces, el suministro se ha reconfigurado: España recibe gas argelino principalmente a través del gasoducto Medgaz (directo Argelia-España) y mediante gas natural licuado (GNL) transportado por barco.
Según datos de Enagás y International Energy Agency, esta transición ha incrementado el peso del GNL en el mix energético español, especialmente tras 2022.
¿Qué implica este cambio?
Primero, una mayor flexibilidad en el suministro, al poder importar gas de múltiples países (EE.UU., Nigeria, Qatar).
Pero también, un mayor coste.
El gas transportado por barco (GNL) es más caro que el gas por gasoducto, ya que incluye procesos adicionales como licuefacción, transporte marítimo y regasificación. Esto ha contribuido a una mayor volatilidad en los precios energéticos, especialmente en el contexto de la crisis energética europea tras la guerra en Ucrania.
Datos de Eurostat muestran que los precios del gas en Europa alcanzaron máximos históricos en 2022, afectando directamente a industrias intensivas en energía.
Para las empresas, el impacto es claro:
Aumento de costes operativos, especialmente en sectores industriales.
Mayor incertidumbre en la planificación energética.
Necesidad de diversificar proveedores y estrategias de suministro.
En paralelo, Marruecos ha tenido que adaptarse, invirtiendo en infraestructuras energéticas alternativas para cubrir su demanda interna tras el cierre del gasoducto.
¿Qué implica esto para empresas españolas y europeas?
Que la energía ya no es solo una variable de coste, sino un factor estratégico condicionado por la geopolítica.
Empresas con alta dependencia energética necesitan:
anticipar escenarios de precios
diversificar fuentes de suministro
y considerar la estabilidad geopolítica en sus decisiones de expansión
Conclusión
El cierre del gasoducto que pasaba por Marruecos no solo fue un cambio técnico, sino un punto de inflexión en la forma en que Europa (y especialmente España) gestiona su energía.
Insight clave
Hoy, entender la geopolítica del gas no es opcional: es esencial para proteger márgenes y tomar decisiones estratégicas informadas.
Doctoranda Dina Mesbah
Junio 2026